La Parroquia de San Agustín en Polanco es una de las iglesias más fotogénicas de Ciudad de México, construida entre 1941 y 1945 en un registro modernista con influencia Art Déco que sorprende al visitante acostumbrado al barroco colonial. La fachada con talla en la cúpula y el interior de proporciones generosas —vitrales de colores, pinturas y mosaicos detrás del altar— generan un asombro genuino y transversal: lo sienten tanto devotos como turistas sin ninguna afiliación religiosa. El ambiente es limpio, tranquilo y bien mantenido por frailes agustinos accesibles. El reparo honesto: algunas zonas del proyecto original quedaron inconclusas, el eco acústico puede distraer en misa y los cuidacoches informales afuera generan incomodidad. Nada que opaque un lugar que logra ser, al mismo tiempo, santuario espiritual y joya arquitectónica del siglo XX.
Llegué a San Agustín en Polanco y los órganos musicales distribuidos en balcones resonaban bajo techos altísimos, aunque el eco dificultaba seguir al sacerdote agustino
Cuándo ir
Los meses de marzo, abril, mayo y octubre tienen el mejor clima para visitar y recorrer la zona a pie.
Cuánto tiempo
Con 30 a 45 minutos tienes suficiente para recorrer la fachada, el interior, los vitrales y los mosaicos del altar.
No te pierdas
Los mosaicos y vitrales detrás del altar mayor: se pierden fácilmente si no caminas hacia la parte trasera de la nave.
Entrada
El acceso es gratuito; si vas en domingo, llega puntual a misa porque los horarios se respetan con estrictez.