Masaryk es la avenida donde el lujo mexicano sale a la calle sin disculparse. Cartier, Louis Vuitton y Ferrari conviven con cafés de banqueta y restaurantes de cocina mexicana de autor, todo sobre una acera amplia, limpia y con una seguridad que los visitantes notan desde el primer paso. El momento cumbre llega una vez al año con el Festival de Flores, cuando esculturas vegetales convierten el asfalto en galería efímera y el asombro se vuelve colectivo, aunque también llega la saturación. Los fines de semana al amanecer, cuando los corredores y ciclistas toman el carril antes que las marcas abran sus puertas, la avenida revela su otra cara: la del espacio público que sabe ser barrio. El único reparo con peso real es ese mismo festival en hora pico, cuando el encanto compite con las aglomeraciones.
Los corredores matutinos tienen razón: antes de que abran las tiendas de lujo, Masaryk es una avenida de verdad, ancha y tranquila. El resto del día compite entre el diseño y las aglomeraciones, especialmente durante el Festival de Flores anual
Cuándo ir
De marzo a mayo el clima es el mejor; evita septiembre y diciembre, que son los meses más grises.
Qué buscar
El paseo a pie entre aparadores es la actividad central; si coincides con el Festival de las Flores, suma esculturas vegetales gratuitas.
Rango de precio
Caminar es gratis; las tiendas son de gama alta y los restaurantes de autor también van en ese rango.
Bueno saber
El Festival de las Flores atrae multitudes; si buscas tranquilidad, ve entre semana o temprano los fines de semana.