Testal es una apuesta seria por la cocina mexicana de raíz —maíz, chiles, escamoles, moles— ejecutada con técnica y presentación de restaurante de autor, en un espacio cálido y bien decorado en Roma. El mole, en cualquiera de sus versiones, y los sopes de tuétano son el corazón de la carta; los chiles en nogada, cuando están en temporada, son de lo mejor que se puede comer en la ciudad. El servicio es su carta más fuerte: atento, proactivo y capaz de leer la mesa. El reparo honesto es la relación porción-precio: los platos se ven más abundantes en pantalla que en la mesa, y la cuenta puede sorprender a quien no viene preparado. Aun así, para quien busca cocina mexicana con identidad y oficio —no una caricatura turística—, Testal justifica la visita con creces.
Llegué a Testal esperando la típica trampa turística romana. La comida estaba bien hecha, punto. 4.6 de rating no miente.
Qué pedir
Pide el mole en cualquiera de sus versiones; los sopes de tuétano son el segundo clásico de la carta.
Reservar
Reserva con anticipación, especialmente para jueves a sábado, cuando el horario se extiende hasta las 22:00.
Rango de precio
Ticket de gama alta; las porciones son más pequeñas de lo que sugieren las fotos, así que considera compartir entradas.
Ambiente
Espacio cálido y bien decorado en Roma Norte; cocina mexicana de autor, sin concesiones turísticas.