Testal es de esos restaurantes que se instalan en la memoria: cocina mexicana de raíz, con técnica cuidada y una presentación que eleva cada plato sin perder el sabor de siempre. El mole, en cualquiera de sus versiones, es la razón de peso para ir; los sopes de tuétano generan el tipo de entusiasmo que hace que la gente repita la visita en el mismo viaje. El guacamole preparado en la mesa añade un momento de show sencillo pero efectivo. El servicio, cuando funciona bien, es de los más atentos y generosos de la colonia Roma. Dos cosas merecen consideración: las porciones pueden quedarse cortas para el precio que se paga, y no es raro que el menú se dirija hacia las opciones más caras o que aparezca un cargo que uno no pidió. Vale la pena revisar la cuenta antes de pagar.
Testal vale la visita. Es cocina mexicana de raíz que se toma en serio: el mole en sus versiones distintas es donde todo cobra sentido, y los tacos de lengua con escamoles no defraudan. El servicio es generoso, pero las raciones a veces quedan cortas para lo que cuesta
Qué pedir
Pide el mole en cualquiera de sus versiones; los sopes de tuétano son el segundo clásico de la carta.
Reservar
Reserva con anticipación, especialmente para jueves a sábado, cuando el horario se extiende hasta las 22:00.
Rango de precio
Ticket de gama alta; las porciones son más pequeñas de lo que sugieren las fotos, así que considera compartir entradas.
Ambiente
Espacio cálido y bien decorado en Roma Norte; cocina mexicana de autor, sin concesiones turísticas.