El Traspatio es un bar-restaurante con alma de patio urbano encantado: techos retráctiles, plantas por todas partes, luz natural y rincones temáticos —incluyendo una zona tipo biblioteca— que logran hacer olvidar que estás en plena Roma-Condesa. Su fuerte real son los cocteles, especialmente la margarita de aguacate con mezcal, que genera devoción casi unánime. El desayuno dominical es una segunda identidad sólida: café de olla, jugos frescos y ambiente relajado. El servicio tiene nombres propios que se repiten —Jesús, Kimberly, Uriel— señal de un equipo con presencia. El reparo honesto: los cortes de carne decepcionan con frecuencia. Ven a beber bien, a picar ceviche o tostadas de atún, y a quedarte más tiempo del planeado.
Llegué a El Traspatio y encontré exactamente lo que promete: un patio con parrilla de carbón donde asan carnes como se debe. El lugar funciona, la comida sale bien hecha, rating de 4.4 lo dice todo.
Qué pedir
Pide la margarita de aguacate con mezcal; el ceviche y las tostadas de atún son los mejores bocados sólidos.
Reservar
No hay datos de reserva en fuentes; llega temprano, especialmente el domingo de brunch, cuando el lugar se llena.
Rango de precio
Gama media; los cocteles justifican el gasto, pero los cortes de carne no compensan su precio.
Ambiente
Bar con alma de patio urbano: plantas, techo retráctil y zona tipo biblioteca; mejor como bar con bocados que como restaurante.