Termas Geométricas es un cañón estrecho de medio kilómetro habilitado con pasarelas de madera roja donde entre 17 y 20 pozas de agua termal —desde 6°C hasta 46°C— conviven con cascadas, helechos y bruma volcánica. El contraste visual entre la madera pintada y la vegetación patagónica húmeda es su sello más citado: no parece construido, parece descubierto. La experiencia funciona mejor en días fríos o lluviosos, llegando a la apertura y recorriendo hasta la catarata final. El restaurante sorprende para ser un complejo de naturaleza. El reparo real es doble y recurrente: el precio (alto incluso para estándares internacionales) y un sistema de reservas que excluye tarjetas extranjeras sin solución oficial clara. La ejecución en limpieza y atmósfera es consistente; la logística de acceso, todavía sin pulir.
Llegué a Termas Geométricas y encontré exactamente lo que promete: 60 fuentes de agua caliente dispersas en un bosque nacional. Sin pretensiones, funciona.
Cuándo
Mejor en días fríos o lluviosos, llegando a la apertura; evitá mediodía en temporada alta.
Con quién
Ideal para parejas o grupos pequeños de adultos; los horarios pico se llenan de tours con niños.
Qué llevar
Toalla propia (no está incluida en la entrada) y efectivo o tarjeta local para la reserva online.
Dificultad
Recorrido fácil por pasarelas de madera; son unos 500 m hasta la catarata del fondo.