Salto El León es probablemente la cascada mejor equipada del corredor de saltos cerca de Pucón: 95 metros de caída libre, arcoíris frecuente, y la posibilidad de sumergirte en tinajas termales justo frente al agua mientras te traen un pisco sour. El sendero es plano, breve y apto para cualquier edad, y el lugar incluso dispone de carrito para personas con movilidad reducida. El momento cumbre es claro: agua caliente entre 38 y 40 grados, el estruendo de la cascada enfrente, y la sensación de que el tiempo se detiene. Dos cosas pesan de verdad: en temporada alta las filas para el columpio y el mirador pueden volverse irrazonables, así que llegar al abrir la puerta no es un consejo menor sino casi una condición. Y las bebidas dentro de las tinajas llegan con precios que sorprenden; conviene saberlo antes. El camino de ripio existe y tiene sus baches, pero no impide llegar en auto convencional.
La cascada de 95 metros rodeada de bosque es contundente, pero el acceso por ripio con baches y las filas en temporada alta te van a robar tiempo. Reserva con anticipación y llega temprano. Lo que rescata todo es meterte en las piscinas temperadas a 40 grados con la vista directa al salto: eso sí funciona
Cuándo
Visita en diciembre, enero o febrero; en temporada alta llega antes de mediodía para evitar filas de más de dos horas.
Con quién
Apto para todas las edades: el sendero es plano y el recinto tiene servicio de movilidad para personas con dificultades.
Qué llevar
Lleva bebidas desde Pucón; las del recinto tienen precio alto y no están incluidas en ninguna entrada.
Dificultad
Muy fácil: sendero plano de menos de 10 minutos sin desnivel, apto para niños y adultos mayores.