El Santuario El Cañi es una reserva privada de 500 hectáreas a 30 minutos de Pucón que protege uno de los bosques de araucarias más antiguos y mejor conservados de la Araucanía. El recorrido arranca duro: los primeros cuatro o cinco kilómetros son una subida sostenida y pronunciada que no perdona la falta de preparación. Quien la supera entra en otro mundo: coigües centenarios, líquenes que cuelgan como cortinas, lagunas que actúan de espejo y, al final, un mirador donde los volcanes Villarrica, Quetrupillán y Lanín aparecen juntos en el horizonte. Ese momento es, para la gran mayoría, sencillamente inolvidable. La organización es sólida: mapa detallado en la entrada, señalización clara, agua potable en ruta y bastones prestados sin costo. Dos cosas conviene saber antes de ir: la bajada en tierra suelta es tan exigente como la subida, y vale la pena confirmar condiciones en invierno si se planea llegar al mirador.
Subida empinada de dos horas, pero las lagunas al final lo valen. Lleva agua de sobra, reserva entrada (120 cupos diarios) y espera que controlen mejor el acceso de perros.
Cuándo
Octubre, noviembre, marzo y abril son los mejores meses; en invierno la nieve bloquea el acceso al mirador.
Con quién
Ideal para personas con buena condición física; no recomendado para visitantes sedentarios ni niños pequeños.
Qué llevar
Bastones de trekking obligatorios: la bajada por tierra suelta y pendiente pronunciada es el principal riesgo de lesiones.
Dificultad
Alta: casi 1.000 metros de desnivel sostenido y entre 6 y 8 horas de recorrido completo ida y vuelta.