Cerrajería opera dentro del Brick Hotel en Roma Norte y funciona mejor como destino de desayuno y brunch que como restaurante de cena. Su fortaleza real son los chilaquiles de cochinita pibil —con salsa de cacahuate que los separa del promedio— y una panadería propia que produce el french toast y el pan de guayaba más elogiados del barrio. El espacio es fotogénico: luz natural, mucha vegetación, ladrillo visto y esquina abierta a la calle. El servicio tiene nombres propios que brillan (Myriam aparece en al menos ocho reseñas independientes) y episodios que opacan: lentitud, órdenes equivocadas y, en un caso documentado, un mesero abiertamente hostil. La carta de cena muestra ambición técnica que no siempre cierra. Viene bien con reserva; el café decepciona.
Llegué a Cerrajería esperando lo obvio; encontré enfrijoladas con aguacate cruzadas con técnicas tailandesas y un chef que juega sin miedo. El servicio atento y esos chocolates cortesía al cierre lo
Qué pedir
Pide los chilaquiles de cochinita pibil; la salsa de cacahuate los distingue. El french toast también es favorito consistente.
Reservar
Viene bien reservar con anticipación, especialmente para brunch de fin de semana.
Rango de precio
Propuesta de gama media; accesible en desayuno y brunch, la cena sube un poco.
Ambiente
Espacio con ladrillo visto, vegetación y luz natural; esquina abierta a la calle, muy fotogénico.