Diablo Vino y Fuego es uno de esos restaurantes que sorprende cuando no lo esperas: muchos llegan de paso y terminan volviendo al día siguiente. Está en el piso alto del Mercado Urbano Tobalaba, con una terraza que abre Santiago a los ojos mientras uno prueba vinos de Concha y Toro en dispensadores de autoservicio, con sommelier disponible para guiar la elección. La carne es el corazón del menú, cocinada con precisión, y el pulpo y las empanadas de carne se repiten como favoritos. El servicio es, en general, cálido y atento, aunque se repite la queja de tiempos lentos en algunos momentos del servicio, incluso para traer la cuenta. Es el único punto que vale anticipar, sobre todo si el tiempo apremia.
Diablo Vino y Fuego no funciona como restaurante convencional: es una comunidad donde el vino y la cocina dialogan con propósito. Lo que vale aquí es que puedes elegir maridaje por copa sin necesidad de ser experto, mientras costillas a la parrilla y pulpo se cocinan a la perfección. El detalle que lo delata es el servicio: personal que aconseja porque conoce, no porque vende
martes: 12:30–22:30
miércoles: 12:30–22:30
jueves: 12:30–23:30
viernes: 12:30–23:30
sábado: 12:30–23:30
domingo: 13:00–17:30
parcialmente nublado
↓9° ↑13° 💧80%