El Teatro Esperanza Iris es uno de esos recintos que detienen a cualquier visitante en el umbral: frescos en el techo, lámparas ornamentadas, cortinas de terciopelo y palcos que parecen sacados de otro siglo. La arquitectura clásico-barroca es su carta más fuerte, y la evidencia es aplastante. El personal guía al público hasta sus butacas con un protocolo de otra época que encanta tanto a locales como a turistas. La acústica cumple en la mayoría de los espectáculos, aunque en conciertos amplificados el volumen puede pasarse. Conviene elegir el primer balcón sobre la planta baja, que tiene poca pendiente. Al ser teatro de gobierno, muchos eventos son gratuitos o de precio accesible, lo que lo convierte en una de las mejores apuestas culturales del centro de la Ciudad de México.
Vale la visita para ver cómo se construía un teatro hace un siglo. Los frescos, las lámparas, el terciopelo de los palcos: todo funciona todavía. Elige el primer balcón si vas a un concierto, porque la acústica en amplificado se va de las manos, pero muchas funciones son gratuitas o baratas
Cuándo
La mejor época es marzo, abril, mayo y octubre; el teatro abre de martes a domingo en dos turnos.
Con quién
Ideal para ir en pareja o en familia; la programación variada - danza, teatro, conciertos - funciona para distintos gustos.
Qué llevar
Lleva boleto del primer balcón; desde ahí la vista es notablemente mejor que desde la planta baja.
Nivel
Acceso sin barreras solo hasta el segundo nivel; el tercero no tiene ascensor, lo que limita la accesibilidad.