El Museo Nacional de Arte es, ante todo, un edificio que te detiene en seco: la escalera imperial italiana, los murales pintados en los techos y el patio interior concentran la emoción que decenas de visitantes describen como el momento cumbre de su paso por el centro histórico. La colección permanente recorre cuatro siglos de arte mexicano, con obras de Diego Rivera, Dr. Atl, Rufino Tamayo y Leonora Carrington, y las exposiciones temporales, especialmente la dedicada al esoterismo y la adivinación, han generado su propio fervor. La entrada cuesta menos de cinco dólares y es gratuita los domingos. El reparo real es concreto: la señalética está casi toda en español y algunas salas cierran sin aviso previo. Nada de eso cancela la visita; sí conviene llegar entre semana, pagar el permiso fotográfico y mirar hacia arriba.
Recorrí el MUNAL y sus salas narraban la evolución del arte mexicano con obras de Rivera y Tamayo bajo luz natural perfecta. El edificio neoclásico prepara bien para lo que viene
Cuándo ir
Ve entre martes y viernes por la tarde para evitar aglomeraciones y recorrer el edificio sin prisa.
Cuánto tiempo
Calcula entre 1.5 y 2 horas; el edificio es enorme pero la obra expuesta no ocupa todas las salas.
No te pierdas
Mira hacia arriba: la escalera imperial de mármol, los murales en techo y el patio interior son lo más celebrado del lugar.
Entrada
El domingo la entrada es gratuita; si quieres fotografiar, pregunta por el pase fotográfico en taquilla.