El MUNAL es, ante todo, un edificio que le gana a su propia colección. El antiguo Palacio de Comunicaciones —escalera imperial de mármol, murales en techo, patio interior de hierro y cristal— provoca asombro genuino incluso en visitantes acostumbrados a museos europeos. La colección permanente narra con coherencia el arco del arte mexicano del virreinato al siglo XX, con obras de Rivera, Orozco, Tamayo y Dr. Atl como anclas; las exposiciones temporales (esoterismo, ángeles, mujeres indígenas) añaden una capa de riesgo curatorial interesante. El reparo real es estructural: demasiado edificio para la cantidad de obra expuesta, salas clausuradas sin aviso y cédulas casi solo en español. Entra en domingo gratis, compra el pase fotográfico, llega sin prisa y mira hacia arriba.
Recorrí el MUNAL y sus salas narraban la evolución del arte mexicano con obras de Rivera y Tamayo bajo luz natural perfecta. El edificio neoclásico prepara bien para lo que viene
Cuándo ir
Ve entre martes y viernes por la tarde para evitar aglomeraciones y recorrer el edificio sin prisa.
Cuánto tiempo
Calcula entre 1.5 y 2 horas; el edificio es enorme pero la obra expuesta no ocupa todas las salas.
No te pierdas
Mira hacia arriba: la escalera imperial de mármol, los murales en techo y el patio interior son lo más celebrado del lugar.
Entrada
El domingo la entrada es gratuita; si quieres fotografiar, pregunta por el pase fotográfico en taquilla.