El Templo Mayor es uno de esos lugares que redefinen el viaje: pararse entre ruinas aztecas mientras el tráfico y los rascacielos de la Ciudad de México te rodean produce una disonancia temporal que ningún libro logra. El museo interior, que muchos visitantes ni siquiera esperan encontrar, es el golpe de gracia: salas temáticas, artefactos de primer nivel, esculturas colosales y la historia de la excavación contada con rigor y emoción. El conjunto toma entre hora y media y tres horas según el ritmo. El reparo real, documentado con honestidad, es la señalética exterior parcialmente ilegible y las traducciones al inglés incompletas en algunas secciones; quien viaje sin español hará bien en llegar con Google Translate activo o con guía contratado.
El Templo Mayor logra lo difícil: pararte entre ruinas aztecas mientras la ciudad moderna te rodea genera una extrañeza que ningún museo convencional toca. El museo interior es donde pega fuerte, con artefactos de nivel y las excavaciones contadas sin simplificar
Cuándo ir
Entre semana o domingo para evitar saturación; el lunes permanece cerrado.
Cuánto tiempo
Reserva 2 a 3 horas: el museo interior tiene 8 salas más el recorrido exterior.
No te pierdas
El museo interior completo; quienes solo ven las ruinas se pierden la mejor parte del sitio.
Entrada
Precio económico (~100–210 MXN); los domingos la entrada es gratuita para todos.