El Museo del Templo Mayor es uno de los sitios culturales más impactantes de Ciudad de México: las ruinas del corazón ceremonial de Tenochtitlan emergen en medio del centro histórico, rodeadas de tráfico y edificios coloniales, y esa tensión temporal es su mayor golpe emocional. El museo interior —más grande de lo que sugiere la fachada, con ocho salas temáticas, piezas de obsidiana, esculturas colosales y el tzompantli— supera con creces las expectativas de la mayoría. La curaduría es sólida y el precio (~100-210 MXN) irrisorio para lo que ofrece. El reparo recurrente y legítimo: las traducciones al inglés son parcheadas, varias cédulas exteriores están ilegibles por el sol, no hay agua ni sombra en el tramo exterior, y la política de cobro diferenciado por nacionalidad irrita sin entregar un servicio proporcional al turista internacional.
Excavé entre las ruinas del Templo Mayor y luego entré a las ocho salas del museo; desde ahí, la Catedral Metropolitana se alza justo enfrente, recordándote dos ciudades superpuestas
Cuándo ir
Entre semana o domingo para evitar saturación; el lunes permanece cerrado.
Cuánto tiempo
Reserva 2 a 3 horas: el museo interior tiene 8 salas más el recorrido exterior.
No te pierdas
El museo interior completo; quienes solo ven las ruinas se pierden la mejor parte del sitio.
Entrada
Precio económico (~100–210 MXN); los domingos la entrada es gratuita para todos.