La Casa de la Memoria Indómita es uno de esos lugares que te cambia algo por dentro antes de que lo notes. Gestionado por el Comité Eureka desde Regina 66, en el Centro Histórico, custodia la historia de los desaparecidos políticos mexicanos del 68, la guerra sucia y casos vigentes como Ayotzinapa, con fotografías, testimonios, material audiovisual e instalaciones que no piden permiso para conmover. La visita arranca con una plática de unos 15 minutos que varios describen como nutritiva y precisa, y que convierte el recorrido posterior en algo mucho más que turismo cultural. El museo es pequeño, sí, y la cafetería ha fallado en ritmo y disponibilidad según tres voces independientes; pero la densidad emocional y la urgencia moral de lo que guarda dentro superan con creces cualquier reparo de formato.
La plática inicial de quince minutos que abre la visita es lo que separa esto de un archivo común. El museo es chico y la cafetería falla, pero la densidad de lo que custodia sobre desaparecidos, guerra sucia y casos como Ayotzinapa convierte esos límites en detalles menores
Cuándo ir
Abre martes a domingo, 10:00–17:00; los lunes permanece cerrado.
Cuánto tiempo
El recorrido por las tres salas toma menos de una hora, aunque la plática introductoria agrega unos 15 minutos al inicio.
No te pierdas
La plática introductoria de ~15 minutos antes de entrar a las salas; sin ella la visita pierde buena parte de su contexto.
Entrada
La entrada es gratuita; no se reportan precios de admisión en ninguna fuente consultada.