La Azotea es, ante todo, una terraza: cuatro pisos de escaleras que desembocan en una de las vistas más celebradas del Centro Histórico, con la Alameda desplegada abajo y las torres del barrio al fondo. La vegetación abundante, la música electro-chill y los ponchos para el frío de la noche construyen una atmósfera que muchos definen como oasis urbano. En la cocina, los cortes de res (arrachera, ribeye, falda) y las tostadas de atún son los platos que más se repiten con orgullo; los cócteles de mezcal hacen el trabajo en la barra. El servicio es el único punto que no siempre acompaña: una minoría real de comensales reporta haber sido ignorada, algo a tener en cuenta en horas pico. Para quien llega al Centro con hambre y ganas de una pausa con panorama, el lugar cumple con amplitud.
Subí al cuarto piso del Barrio Alameda y encontré cócteles de mezcal espadín con vistas a la Alameda Central que justifican el viaje desde cualquier rincón del Centro Histórico
Qué pedir
Pide la arrachera, los cocteles de mezcal o los camarones; evita los steaks más elaborados.
Reservar
No se menciona sistema de reservas; llega temprano, sobre todo al atardecer.
Rango de precio
Gama media-alta con recargo turístico; el menú del día (lunes a viernes) ofrece mejor valor.
Ambiente
Terraza al aire libre, música lounge y vistas al Centro Histórico; se sube por cuatro tramos de escaleras.