El Jardín de San Fernando es un espacio con dos caras bien distintas. Los sábados, el bazar de libros usados y el tianguis de Playmobil lo convierten en un destino con carácter propio: abundan los títulos, los precios sorprenden y la búsqueda entre cajones puede terminar con un Lowry o un Vargas Llosa bajo el brazo. La sombra generosa de sus árboles, las dos fuentes y la fachada barroca de la parroquia crean un ambiente que, por momentos, suspende el ritmo del centro de la CDMX. El panteón histórico añade una capa de peso simbólico difícil de ignorar. El reparo es real: la presencia de personas en situación de calle en los alrededores es constante y varios reseñadores la señalan como factor que altera la sensación de seguridad, sobre todo entre semana. Visita de sábado, con propósito claro y llegando en metro.
El jardín vale la pena los sábados, cuando el tianguis de libros usados y Playmobil le da vida, la sombra de los árboles respira y las dos fuentes rompen el caos del centro. Entre semana mejor evitarlo: la seguridad se resiente y pierde el encanto
Cuándo
Solo vale la pena ir los sábados entre 11:00 y 16:00, cuando opera el bazar de libros y el tianguis de Playmobil.
Con quién
Ideal para ir con amigos bibliófilos o coleccionistas; entre semana el entorno no es recomendable para ir en familia.
Qué llevar
Lleva efectivo en billetes pequeños para el bazar; los libros de mayor calidad pueden acercarse al precio de libro nuevo.
Dificultad
Acceso a pie desde metro Hidalgo, pero la caminata atraviesa una zona con indigencia concentrada; ten eso en cuenta.