Xochimilco es una delegación al sur de la Ciudad de México que conserva el único sistema de canales y chinampas en funcionamiento del antiguo lago de Texcoco. Esta red de islas artificiales fue construida por los pueblos prehispánicos hace más de mil años como técnica agrícola: capas de vegetación lacustre ancladas al fondo del lago que con el tiempo se solidificaron en tierra cultivable. El resultado es un paisaje acuático de 170 kilómetros de canales declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987, que coexiste con una zona urbana densa y caótica a su alrededor.
Este destino conviene a viajeros interesados en cultura popular mexicana, gastronomía callejera y experiencias colectivas. No requiere condición física especial ni espíritu aventurero: la visita central es un paseo en trajinera —barca de madera de colores— que puede durar entre una y cinco horas según el presupuesto. Es especialmente adecuado para familias, parejas y grupos que buscan entender la Ciudad de México más allá del centro histórico.
“Las chinampas no son ruinas: todavía producen hortalizas que se venden en mercados de la Ciudad de México. El sistema agrícola que viste desde la trajinera sigue activo después de mil años.”