Contramar lleva más de 27 años siendo la dirección de referencia del mariscos en la Roma-Condesa, y la mayoría de las reseñas confirman que el núcleo del menú —tostadas de atún, pescado a la talla con doble salsa, pulpo— justifica la fama y el precio. La sala es ruidosa, apretada y llena de energía; el servicio es veloz y atento, aunque a veces demasiado veloz. El reparo honesto: fuera de sus seis platos estrella, la cocina puede decepcionar, y la rotación de mesas hace sentir al comensal como parte de una cadena de producción. Las reservas son difíciles; llegar al abrir es la táctica más efectiva. Es un lugar que exige saber qué pedir, y cuando eso ocurre, la experiencia es genuinamente memorable.
Probé las tostadas de atún en Contramar y el sashimi sobre totopos crujientes se desmorona si tardas treinta segundos; el pescado a la talla, ahumado y equilibrado, define este templo de maris
Qué pedir
Pide las tostadas de atún y el pescado a la talla con doble salsa; son los platos que justifican la visita.
Reservar
Las reservas son difíciles de conseguir; llegar al abrir, a las 12:00 entre semana, es la táctica más efectiva.
Rango de precio
Ticket por persona en rango alto; confirma el peso del pescado antes de ordenar para evitar cargos inesperados.
Ambiente
Sala ruidosa, mesas apretadas y servicio veloz; el ritmo es intenso y la rotación de mesas es rápida.