La Casa de las Artesanías funciona como un museo que también te deja comprar: decenas de categorías bajo un mismo techo, todo etiquetado, sin regateo y sin el acoso que se sufre en otros puntos de venta. El momento cumbre llega entre los alebrijes, donde la selección es la más completa de la ciudad y los artesanos a veces están presentes para contarte la historia de cada pieza. Los precios son superiores a los del mercado callejero, eso es real y frecuente, pero varios visitantes que compararon terminaron pagando igual o menos aquí. Dos detalles prácticos que vale la pena tener en cuenta: la cerámica vidriada en verde contiene plomo y conviene tratarla solo como decoración, y las tazas de barro sin vitrificado final no resisten el viaje ni guardan líquidos con seguridad.
La Casa de las Artesanías reúne en una sola sala lo que normalmente buscarías disperso por toda la ciudad: barro negro, alebrijes, textiles de las siete regiones. El personal conoce cada pieza y lo que cuesta ese acceso ordenado
martes: 9:00–21:00
miércoles: 9:00–21:00
jueves: 9:00–21:00
viernes: 9:00–21:00
sábado: 9:00–21:00
domingo: 10:00–20:00
mayormente nublado
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