El Casino Español es, ante todo, un edificio que te detiene: un palacio porfiriano con patios, galerías y salones que hacen que la comida llegue envuelta en historia. La cocina española es genuina y ejecutada con solvencia, y la paella, el pulpo a la gallega y el cochinillo son los platos que mejor representan esa promesa. El servicio, en la gran mayoría de las visitas, está a la altura del entorno. Dos cosas pesan de verdad, sin embargo: hay una prisa evidente por rotar mesas que no encaja con la atmósfera de palacio que el lugar vende, y los extras que llegan antes del plato principal, pan, aceitunas, mantequilla, pueden aparecer en la cuenta sin que nadie lo haya advertido. Confirmar ese detalle al sentarte es una precaución razonable. Entre semana, con reserva, este lugar entrega lo que promete.
La arquitectura te detiene, pero es la paella y el pulpo a la gallega los que justifican la visita. El servicio es cálido, salvo que tienden a apurarte la salida de la mesa, un detalle que roba un poco de tranquilidad a la experiencia. Reserva con tiempo
Qué pedir
La paella valenciana y el pulpo a la gallega son los platos más destacados por los visitantes.
Reservar
Prefiere ir entre semana antes de las 5 PM para evitar servicio apresurado y mesas saturadas.
Rango de precio
Gama media-alta; razonable para la calidad, pero ojo con botanas iniciales que cobran sin avisar.
Ambiente
Palacio del siglo XIX con patios coloniales y salones ornamentados; elegancia histórica sin intervención moderna.