El Parque Ecológico de Xochimilco es uno de esos lugares que descomprimen de verdad: kilómetros de caminos entre jardines cuidados, canales que son herencia directa de la ingeniería azteca y un aire que sabe distinto al del resto de la ciudad. El momento cumbre llega en la trajinera, cuando el bote avanza despacio entre la vegetación, los vendedores se arriman con esquites y tacos, y el silencio se llena de pájaros. Entre semana el parque se vuelve casi íntimo. Dos cosas merecen atención: el agua de los canales está visiblemente contaminada, algo que no arruina la visita pero sí la matiza, y las esperas para la trajinera en días concurridos son largas de verdad, a veces el doble de lo que prometen en el embarcadero. Llegar temprano y, si es posible, entre semana, lo resuelve casi todo.
Ciento cuarenta y cinco hectáreas de humedales vivos dentro de la ciudad, con más de 200 especies que no te ignoran: te rodean, migran sobre ti, respiran el mismo aire que acabas de limpiar
martes: 6:00–18:00
miércoles: 6:00–18:00
jueves: 6:00–18:00
viernes: 6:00–18:00
sábado: 6:00–18:00
domingo: 6:00–18:00
nublado
↓12° ↑23° 💧78%