Margó es un restaurante que impresiona desde la llegada: hay que bajar una escalera para encontrar un espacio enorme y cuidado, con árboles interiores, techos altos y una energía que mezcla elegancia y vida. La cocina tiene momentos reales de altura, sobre todo en el atún, el ceviche y las empanadas, platos que aparecen una y otra vez en boca de quienes quedan convencidos. La carta de vinos acompaña bien y el personal, cuando está al tanto, sabe recomendar. Dos cosas pesan de verdad: el servicio se desorganiza con frecuencia, mesas olvidadas, meseros que se contradicen y cuentas que tardan más de lo razonable, y varias porciones no están a la altura del precio que figura en la carta. Reservar con anticipación no es opcional.
En Plaza Perú, donde la línea clásica no pide disculpas: caldillo de congrio que te devuelve a casa, tiradito que respeta el silencio del pescado, y esa inconsistencia que todos tenemos - a veces perfecto, a veces no. El ruido es parte del juego
martes: 12:30–23:00
miércoles: 12:30–23:00
jueves: 12:30–23:00
viernes: 12:30–23:00
sábado: 12:30–23:00
domingo: 12:30–22:00
parcialmente nublado
↓9° ↑13° 💧80%