Cardinal Casa de Café es, ante todo, un lugar donde el café se toma en serio: granos mexicanos de origen único, baristas que conocen cada método de extracción y están dispuestos a explicarlo, y una consistencia en taza que pocos cafés de la ciudad sostienen. El croissant de almendra compite sin complejos con las panaderías de alta gama de la ciudad, y el rollo de canela tiene sus propios fanáticos devotos. El ambiente es pequeño, cálido y sin pretensiones, perfecto para trabajar entre semana o para una pausa larga con buena música de fondo. El reparo que sí pesa: hay un perfil de empleado que aparece nombrado en varias ocasiones con actitud hostil, y en momentos de demanda el orden de las órdenes se descontrola. No es la norma, pero tampoco es un caso aislado.
Vale la visita si le das importancia al café de verdad. Cardinal domina los métodos de filtrado con granos de Veracruz y Oaxaca, y los cortados salen con oficio, pero el servicio es lento y a veces falla. El croissant de almendra hay que cazarlo temprano, porque se acaba antes del mediodía
Qué pedir
Pide el Cortado Cardinal o el Flat White; en filtrado, el V60 es el punto técnico del lugar.
Reservar
No requiere reserva; llega temprano si quieres croissant de almendra, se agota pronto.
Rango de precio
Precios económicos para ser café de especialidad; revisa tu cuenta antes de pagar, hay antecedentes de cobros incorrectos.
Ambiente
Interior acogedor con terraza abierta, WiFi funcional y buena selección musical; el servicio en mesa puede ser lento e irregular.