Mandolina Roma es un restaurante de brunch instalado en el Hotel Xoma del barrio Roma, diseñado con una estética italianizante —flores, luz generosa, manteles, limoneros— que seduce desde la entrada. Su ritual más distintivo es el carrito de mimosas preparadas en mesa, que funciona como performance y rompe el hielo. Los chilaquiles de chicharrón y el french toast son sus platos más sólidos. El problema real no es el concepto sino su ejecución irregular: el servicio puede ser extraordinario con meseros como Mauricio o Alberto, o desaparecer por completo durante horas en días de alta demanda. La cocina falla en sazón con suficiente frecuencia como para notarse. Caro para el estándar local. Vale la visita por la experiencia, no por la certeza gastronómica.
Llegué a Mandolina Roma en la colonia Roma Norte y sus omelettes con flor de calabaza, acompañados de jugos frescos, confirmaron por qué mantiene 4.6 estrellas en Google. La decoración de c
Qué pedir
Pide los chilaquiles de chicharrón con salsa morita o el french toast; son los más sólidos del menú.
Reservar
Reserva con anticipación; en fines de semana el servicio se satura y las esperas pueden superar una hora.
Rango de precio
Ticket alto para el estándar local; las mimosas del carrito no tienen precio visible en carta.
Ambiente
Decoración italianizante con flores y luz generosa; la música puede estar muy alta y dificultar la conversación.