Jayi es la apuesta más seria de CDMX por la cocina del Levante: hummus con aceite de calidad real, baba ganoush ahumado en su punto y costillas de cordero que justifican solas el viaje a la calle Medellín. El ambiente de esquina iluminada, con música árabe de fondo y, en las noches con suerte, una violinista en vivo, construye algo difícil de fabricar: calidez genuina. El dueño Yaz aparece en sala con una presencia que no es protocolo sino convicción. Dos cosas merecen atención: el pollo puede salir seco, y la relación precio-porción en wraps y entradas compartidas no siempre convence. El delivery, además, no reproduce la experiencia del sitio, así que vale la pena ir en persona para que la magia funcione completa.
El hummus y las costillas de cordero en Jayi son lo que justifica una noche en Roma Norte: cocina levantina que no juega, con Yaz de anfitrión genuino entre las mesas. El precio pega fuerte en algunas porciones, pero si pedís varios entrantes para compartir, el ticket cierra mejor
Qué pedir
Arranca con el hummus y el baba ganoush; las chuletas de cordero son el plato fuerte más destacado.
Reservar
Sin datos de reserva confirmados; contacta directo al restaurante antes de ir, especialmente jueves a sábado.
Rango de precio
Gama media-alta: entradas y platos principales pueden resultar escasos para lo que cobran.
Ambiente
Espacio cálido, bien decorado, con música en vivo ocasional; ideal para cena tranquila, no para ir con mucha hambre.