El Mercado Benito Juárez es uno de esos lugares que te golpean por todos los sentidos a la vez: colores de chiles apilados, humo de carne asada, olor a chocolate recién molido y el ruido constante de una ciudad que se abastece. El momento cumbre está en el pasillo de carnes: entras, eliges tu corte, lo asan frente a ti y una señora te busca mesa con salsas y nopales incluidos. Para llevar, el mole y el mezcal tienen aquí su mejor versión en la ciudad. Hay un reparo que se repite: el precio no es fijo ni justo por defecto, puede variar hasta el doble entre puestos contiguos, así que vale la pena caminar antes de comprar. Y quien llegue buscando artesanía fina va a necesitar salir del mercado para encontrarla.
El Mercado Benito Juárez funciona como el pulso real de Oaxaca: 130 años de vendedores en pasillos nombrados por regiones zapotecas, donde la tlayuda y el mole negro se preparan al instante frente a ti, sin artificio turístico
martes: 9:00–17:00
miércoles: 9:00–17:00
jueves: 9:00–17:00
viernes: 9:00–17:00
sábado: Cerrado
domingo: Cerrado
nublado
↓16° ↑28° 💧82%