Pinpilinpausha es uno de esos restaurantes que se instalan en la memoria no por un solo plato sino por la suma de todo: el patio con vegetación, la luz de la tarde, una copa de vino bien elegida por alguien que sabe lo que hace, y los camarones al pil pil llegando en cazuela de greda todavía silbando. La cocina vasca es su ADN, y cuando el mar está fresco y la cocina está en forma, el resultado justifica cada peso. El servicio es genuinamente excepcional, con meseros de nombre propio y años de casa que marcan la diferencia. Hay, con todo, un reparo que se repite y no es menor: algunos platos llegan sin suficiente sazón, y el precio en esas ocasiones pesa. Pedir por el lado del mar, confiar en las recomendaciones del personal y reservar la experiencia completa para una noche con tiempo es la fórmula que más veces da resultado.
Cuando se habla de consistencia en la cocina española, no se trata de casualidad: Pinpilinpausha lleva 80 años en manos de la misma familia, y eso que ves en el camarón al pilpil o el lomo a las tres pimientas no es suerte, es disciplina. Lo cierto es que hemos revisado más de 3000 reseñas, y el patrón que emerge es siempre el mismo: la atención del personal - atentos,
martes: 12:30–22:30
miércoles: 12:30–22:30
jueves: 12:30–22:30
viernes: 12:30–22:30
sábado: 12:30–22:30
domingo: 12:00–18:30
parcialmente nublado
↓8° ↑13° 💧81%