Un ícono de Coyoacán en el corazón de la ciudad
La Fuente de los Coyotes es una escultura de bronce creada por el artista Gabriel Ponzanelli, instalada a principios de los años 80 en el Jardín Centenario. La obra representa dos coyotes y funciona como fuente, convirtiéndose en uno de los símbolos más reconocibles de la alcaldía Coyoacán. Su nombre homenajea la etimología de la zona: en náhuatl, Coyoacán significa “lugar de los dueños de coyotes”.
El Jardín Centenario ocupa la parte poniente del antiguo atrio de la Parroquia de San Juan Bautista y es un espacio tranquilo con árboles altos que proporcionan abundante sombra. Es un punto de encuentro tanto para residentes como para turistas que llegan en busca del ambiente típico de Coyoacán: restaurantes con precios accesibles, vendedores de artesanías y productos locales (especialmente los domingos), y la posibilidad de pasear sin prisa. El lugar funciona bien para una parada rápida o para sentarse a descansar mientras se respira aire puro.
Coyoacán en general destaca por sus casas coloridas, museos, variedad de cafeterías y heladerías, además de comida callejera de calidad. Desde el Jardín Centenario también se puede acceder al tren turístico que recorre la zona en una hora.
Cómo llegar y dónde está
La Fuente de los Coyotes se ubica en el Parque Centenario, en el corazón de Coyoacán, a 2.250 metros sobre el nivel del mar. La dirección es Parque Centenario, Coyoacán, 04000 Ciudad de México.
Desde el centro de Coyoacán está a 17 kilómetros de distancia, aproximadamente 25 minutos en auto. El lugar está a unos 40 minutos en metro desde los puntos principales de la Ciudad de México.
Antes de ir: información práctica
El Jardín Centenario está abierto 24 horas todos los días de la semana. Las mejores épocas para visitarlo son enero, febrero, noviembre y diciembre; también son recomendables marzo, abril y octubre.
Los domingos el ambiente es más activo: hay más vendedores de artesanía, joyería, ropa y fruta preparada. A cualquier hora el lugar es apropiado para visitar solo, con amigos, pareja o familia. Alrededor del jardín hay restaurantes y bares con opciones variadas de comida, todos con precios accesibles. Con una calificación de 4.7 sobre 5 en Google (basada en más de 12.000 reseñas), es un destino bien valorado por quienes lo visitan.