El Califa de la Condesa juega en otra liga respecto a la taquería de esquina, y lo sabe. La carne llega en cortes enteros, planos y bien ejecutados: el rib eye y el sirloin tienen una presencia en el plato que pocas veces se ve en formato taco. La costra de queso fundido que envuelve la arrachera es el momento que la gente recuerda al salir, y la barra de salsas, con seis o más opciones de perfiles distintos, convierte cada bocado en algo ajustable. El servicio es rápido y genuinamente atento, incluso en mesa llena. El reparo que se repite es el precio: cobra entre dos y cuatro veces lo de una taquería de barrio, y las porciones son contenidas, así que la cuenta crece más rápido de lo que parece. Saberlo de antemano cambia la experiencia.
Cuando la cocina de tacos trabaja con pasión - y El Califa lo demuestra en cada Costra de Pastor, cada sirloin Prime - se entiende que esto no es solo comida: es servicio. Ahí está, en la consistencia de sus preparaciones y esas salsas que acompañan cada bocado
martes: 12:00–4:00
miércoles: 12:00–4:00
jueves: 12:00–5:00
viernes: 12:00–6:00
sábado: 12:00–6:00
domingo: 12:00–4:00
mayormente nublado
↓13° ↑25° 💧74%