Lardo es uno de esos lugares que cambian la idea que uno traía de una ciudad. Su desayuno y repostería son lo más cercano a perfecto que ofrece Condesa: el rol de guayaba tiene fama ganada a pulso, los huevos se ejecutan con precisión, y el pan artesanal impregna todo lo que toca, desde las tostadas hasta las pizzas. El espacio acompaña: luz natural, vegetación desbordante, una energía que se siente viva sin ser agresiva. El café de especialidad suma cuando está bien preparado. Dos cosas pesan de verdad: las porciones en platos principales resultan pequeñas para el precio que se paga, lo que en la cena puede dejar la sensación de haber pagado de más. Y la espera, que el personal anuncia más corta de lo que termina siendo, se repite con suficiente frecuencia como para que valga llegar temprano o reservar con antelación.
En Lardo, la Condesa tiene un restaurante que entiende el cerdo como misión culinaria: fusión honesta entre México y Europa donde el pan de la casa - croissants, roles de cardamomo - merece el viaje solo por eso
martes: 7:00–22:30
miércoles: 7:00–22:30
jueves: 7:00–22:30
viernes: 7:00–22:30
sábado: 7:00–22:30
domingo: 7:00–17:30
nublado
↓13° ↑25° 💧73%