Tío Pepe Cantina es una reliquia operativa fundada en 1869, de esas que sobreviven sin rendirse al turismo fácil ni al rediseño hipster. La barra original de madera, los techos ornamentados, las puertas de saloon y los booths desgastados componen un escenario que William S. Burroughs frecuentó y que hoy sigue recibiendo a locales y viajeros sin distinción. El fuerte es claro: margaritas con lima fresca y generosas en alcohol, mezcales variados a precios justos y un servicio atento que no apura. El reparo también es claro: el baño huele mal, la coctelería contemporánea no es su registro y no hay comida. No es el mejor bar de CDMX en términos técnicos, pero sí uno de los más honestos en lo que ofrece.
Llegué a Tío Pepe Cantina y comí bien por poco dinero. El sitio funciona, punto.
Qué pedir
Pide la margarita clásica con lima fresca; el mezcal de la casa también es sólido y bien valorado.
Reservar
No se menciona sistema de reservas; llega directamente, preferiblemente fuera del horario pico de fin de semana.
Rango de precio
Precios económicos: mezcales y cócteles clásicos a costos accesibles, sin la tarifa inflada de bar turístico.
Ambiente
Bar histórico de 1869 con barra de madera original, techos ornamentados y booths desgastados; sin comida disponible.