La Cocina de San Juan es uno de los poquísimos restaurantes del centro histórico de Ciudad de México donde puedes sentarte a comer insectos —chapulines, escamoles, alacranes, tarántulas— junto a carnes exóticas como cocodrilo, jabalí o venado, con preparaciones que van más allá del truco turístico. El segundo piso tiene cierto encanto desgastado; el primer piso, menos. La experiencia funciona mejor cuando se pide el platón mixto prehispánico y se llega sin prisa, porque el servicio es lento por sistema. El asombro está garantizado; la satisfacción, condicionada. Las porciones son pequeñas para el precio, la limpieza es irregular y algunos ingredientes se agotan temprano. Ideal para turistas curiosos y ocasiones de descubrimiento; frágil como destino de regreso frecuente.
Probé chapulines y barbacoa de cocodrilo en San Juan: texturas retadoras que honran la cocina prehispánica, aunque el mantenimiento del local necesita atención
Qué pedir
Pide el platón mixto prehispánico: rinde para dos y reúne chapulines, escamoles, alacranes y más en una sola orden.
Reservar
No hay sistema de reserva documentado; llega temprano entre semana, los ingredientes se agotan antes del mediodía.
Rango de precio
Precio alto para lo que se recibe: porciones pequeñas y sin acompañantes, especialmente en tacos y hamburguesas.
Ambiente
El segundo piso tiene más encanto que el primero; el servicio es lento por sistema, no llegues con prisa.