El Cortijo La Mezcalería funciona como una escuela con licencia de bar: entras sin saber nada del mezcal y sales con un mapa sensorial del agave, los climas y los maestros mezcaleros de Oaxaca. El equipo, varios de cuyos nombres circulan de reseña en reseña con afecto genuino, convierte cada cata en una conversación, no en un discurso. La carta va más allá de lo esperable: tepextate, pulquero, pechuga cítrica, cenizo de Durango y raicilla conviven con los clásicos. El espacio es íntimo y la barra es el mejor lugar para sentarse. El precio está en la franja alta, pero quienes lo nombran lo aceptan como parte del trato. La única sombra que se repite, aunque no es lo habitual, es un trato frío o distante en momentos puntuales. Vale la pena confirmar el horario antes de llegar.
La cocina del mezcal, como toda cocina verdadera, requiere que lleves el destilador dentro. En El Cortijo - operando desde 1951 - lo que vale aquí es que el personal de barra no vende botellas: traduce métodos ancestrales en degustaciones personalizadas, guiándote entre más de cien referencias con la precisión de quien entiende que cada agave cuenta una historia diferente
martes: 15:30–22:00
miércoles: 15:30–22:00
jueves: 15:30–22:00
viernes: 15:30–22:00
sábado: 12:30–22:00
domingo: 12:30–22:00
mayormente nublado
↓14° ↑26° 💧85%