La Casa del Mezcal no intenta seducir a nadie: es un cantina de casi cien años que simplemente existe, con murales que cubren cada centímetro de pared, un jukebox que el barman controla a su antojo y una selección de mezcales que va del Tobalá al cedrón a precios que sorprenden. El personal sabe lo que sirve y orienta con convicción, en español, sin apuro. Entrar es salir del Oaxaca turístico y aterrizar en algo más verdadero y más ruidoso: la música sube fuerte, se repite, y si querías conversar en calma, mejor saberlo antes. Para quienes van a beber bien y a dejarse llevar, es exactamente el lugar que promete ser.
La Casa del Mezcal funciona desde 1935 como cantina sin pretensiones: aquí el mezcal se enseña, no se vende. El personal explica cada tipo con la lógica de quien conoce el proceso, no como recitación. Eso es lo que vale
martes: 10:00–2:00
miércoles: 10:00–2:00
jueves: 10:00–2:00
viernes: 10:00–2:00
sábado: 10:00–2:00
domingo: 10:00–2:00
nublado
↓16° ↑28° 💧82%