Doña Martha es una institución de barrio que existe desde 1972 y no tiene ningún interés en disimularlo. El comal de carbón en la banqueta hace lo que ningún letrero podría: el humo y el olor te detienen en seco antes de que puedas decidir si entras. La tlayuda llega enorme, crujiente, con frijoles untados, quesillo que se estira y la carne que elegiste encima; una alcanza para dos y el precio es casi inverosímil. El momento cumbre es ese primer jalón de queso oaxaqueño que no termina, con el sabor a carbón como fondo. Dos cosas pesan de verdad y conviene saberlas: la espera es larga, se repite y no es exageración, el comal solo admite dos tlayudas a la vez; y los baños están en un estado que merece atención. Llega sin prisa, pide los chiles encurtidos, la salsa roja y disfruta el proceso.
Cuando uno busca tlayudas en Oaxaca ciudad que funcionen como refugio nocturno, Doña Martha lleva operando desde 1972 con la precisión de quien sabe que la masa tostada en brasas y el tasajo a la parrilla - eso que ves prepararse desde la calle - exigen consistencia, no improvisación. El detalle que lo delata: abre a las 19:00 y cierra a las 6:00 de la mañana, porque la cocina trabaja cuando la gente descansa
martes: 19:00–6:00
miércoles: 19:00–6:00
jueves: 19:00–6:00
viernes: 19:00–6:00
sábado: 19:00–6:00
domingo: 19:00–6:00
nublado
↓16° ↑28° 💧82%