Ocote Cocina es el tipo de lugar que aparece casi por accidente y termina siendo la comida favorita del viaje. La cocina oaxaqueña es el corazón, pero el menú se permite excursiones inesperadas: ravioles de huitlacoche, gyozas con chapulines, pizza, todo ejecutado con la misma seriedad que el mole negro o los tacos de cochinita. El momento cumbre suele llegar con el primer bocado de algo que no esperabas pedir, y la presentación cuida cada plato como si el precio fuera el triple. El agua filtrada de cortesía y los meseros que conocen el mezcal local y hablan inglés con soltura son detalles que construyen confianza. Dos cosas pesan de verdad: el servicio es irregular según quién atienda, con órdenes que se olvidan o bebidas que llegan cuando ya terminaste de comer, y la política de mesas puede sentirse innecesariamente rígida. Aun con eso, es el restaurante al que la gente vuelve.
En Ocote, la cocina oaxaqueña no es un museo: el chef David la respira, la cuestiona, la evoluciona. Cada plato - mole mancha manteles, ravioles de huitlacoche - lleva la historia de sus productores locales, y él mismo se acerca a la mesa para contarla
martes: 11:30–22:30
miércoles: 11:30–22:30
jueves: 11:30–22:30
viernes: 11:30–22:30
sábado: 11:30–22:30
domingo: 17:30–22:00
nublado
↓16° ↑28° 💧82%