Odette es la panadería que más repite en conversaciones sobre CDMX, y el kouign amann de frambuesa explica en gran medida por qué: masa caramelizada, mantequilla real y mermelada tártara en una pieza que varios visitantes describen como la mejor de su viaje. El croissant de almendra y el crujiente de guayaba están al mismo nivel. El café aguanta bien la compañía. La experiencia tiene dos fricciones que no son aisladas: la fila puede llegar a media hora en fin de semana, y el espacio para sentarse es casi simbólico, así que conviene abrazar la idea del picnic en Parque México desde el principio. El servicio es el punto más desigual: cálido para unos, distante o confuso para otros. Lo que sí conviene saber es que las galletas y el pan de plátano no están a la altura de las viennoiseries, así que concentra el presupuesto en lo que aquí realmente brilla.
Odette no es un negocio de volumen sino de precisión: cada croissant, cada crujiente de guayaba lleva la técnica de quien eligió hace años que la calidad antes que la prisa es el camino que vale
martes: 8:00–19:00
miércoles: 8:00–19:00
jueves: 8:00–19:00
viernes: 8:00–19:00
sábado: 8:00–19:00
domingo: 8:00–19:00
mayormente nublado
↓13° ↑25° 💧74%