Casaluz vive en un caserón de Barrio Italia que desde afuera no anuncia nada y adentro lo cambia todo: techos altos, madera cálida, luz tamizada y un patio trasero con vegetación que convierte la cena en algo cercano a lo íntimo. La cocina tiene momentos genuinamente altos, la carne de res y el tiradito de locos entre ellos, y las tapas funcionan como el mejor modo de entrar. Los cócteles de autor y la sangría sostienen el ritual desde el principio. El precio sorprende hacia abajo para lo que se recibe. Hay dos cosas que se repiten y vale tener en cuenta: el servicio de sala espera que tú lo busques, no llega solo, así que conviene ser proactivo con la cuenta o el postre; y algún fondo de la carta puede llegar con una ejecución menos precisa que las entradas. Reservar con anticipación y pedir el patio es la combinación ganadora.
Desde 2012, Casaluz cocina con la convicción de que compartir la mesa es un acto de propósito. En esa casona de doble altura del Barrio Italia, los arroces y pescados llegan precisos, pensados para dialogar sin prisa, mientras los vinos de pequeños productores chilenos sostienen la conversación
martes: 12:30–23:00
miércoles: 12:30–23:00
jueves: 12:30–23:00
viernes: 12:30–23:00
sábado: 12:30–23:00
domingo: 12:30–17:00
parcialmente nublado
↓9° ↑14° 💧81%