El Mercado Presidente Abelardo L. Rodríguez es uno de esos lugares que la Ciudad de México guarda sin aspavientos: un mercado popular de los años treinta donde el momento cumbre llega cuando alzas la vista y encuentras murales ejecutados por estudiantes de Diego Rivera, pintados bajo su dirección y distribuidos cerca de las entradas y en el piso superior. El asombro es genuino y repetido por quienes lo visitan por primera vez. A ras de suelo, la propuesta es igualmente sólida: comida abundante, auténtica y accesible, desde quesadillas y gorditas hasta tamales de torta. Sin pretensiones turísticas, con el ruido y el movimiento propios de un mercado vivo, este lugar recompensa a quien llega con curiosidad y hambre.
Los murales de Rivera en las paredes son la sorpresa real, no la excusa para entrar. Lo que cuenta es que funciona como mercado de verdad: comida barata y abundante, sin que nadie intente venderte una experiencia. Ve con hambre y la cabeza lista para el ruido
Cuándo ir
Mejor entre noviembre y febrero, cuando las temperaturas son más frescas y el recorrido por el mercado es más cómodo.
Qué buscar
Los murales de los años 30 pintados por estudiantes de Diego Rivera, ubicados cerca de las entradas y en el piso superior, sin señalización.
Rango de precio
Un almuerzo completo puede salir económico, aunque turistas extranjeros reportan sobrecargos de hasta 50% si no preguntan el precio antes.
Bueno saber
Abre todos los días desde las 7:00; no hay precios fijos visibles, así que confirma el costo antes de pedir o comprar.