Gastronomía mexicana con rigor y detalle
Roldán 37 es un restaurante de comida mexicana ubicado en el Centro Histórico que se destaca por su enfoque en la cocina tradicional con acabados cuidados. El lugar funciona como espacio íntimo donde convergen platillos clásicos con bebidas de propuesta más contemporánea. La especialidad de la casa son los chiles: los chiles en nogada figuran como el plato más solicitado, pero también preparan sopa de tortilla, mole verde y otros preparados donde este ingrediente es protagonista.
La carta de cócteles ofrece variaciones poco comunes, como opciones con chapulines o bebidas que fusionan ingredientes inesperados. El vino de la casa funciona bien como acompañamiento. El ambiente está diseñado para transportar al comensal a otra atmósfera: música de tríos en vivo y atención minuciosa en los detalles. El restaurante cuenta con una calificación de 4.4 sobre 5 en Google con casi 2000 reseñas.
Ubicación y acceso
Se encuentra en Calle de Roldán 37, Centro Histórico de la Ciudad de México, a 2228 metros de altitud. Desde el Centro Histórico hay una distancia de 7 kilómetros, con un tiempo aproximado de 17 minutos en auto. Para consultas o reservas, el local está disponible en Facebook: Roldan37.
Antes de tu visita
El horario es de 12:00 a 19:00 de lunes a jueves, y hasta las 21:00 los viernes y sábados. Los domingos cierra a las 19:00. Los meses más recomendables para visitar son abril, mayo, septiembre y octubre, aunque el lugar funciona durante todo el año.
Algunos puntos a considerar: los tiempos de espera pueden extenderse, especialmente para bebidas (20 a 40 minutos según el servicio solicitado). Hay reportes de que los platos llegan con una temperatura por debajo de lo ideal, algo a señalar al personal si es de tu preferencia. El servicio es atento en general, aunque pueden ocurrir demoras en la atención inicial. Si tienes preferencias específicas en la preparación de bebidas, es mejor solicitarlas directamente que dejar que el bartender haga recomendaciones sin consultar. El lugar no siempre está vacío, así que la experiencia puede variar según la afluencia.