El Palacio de Iturbide es una de esas sorpresas que el Centro Histórico guarda a plena vista: un palacio barroco novohispano de 1779, construido como regalo de bodas y luego residencia del primer emperador mexicano, que hoy funciona como sala de exposiciones gratuita y de primer nivel. La arquitectura, con su patio porticado y su fachada de cantera, produce asombro antes de cruzar el umbral. Adentro, las muestras rotan cada uno a tres meses, desde fotografía documental y arte popular mexicano hasta nacimientos artesanales y escultura contemporánea, todas cuidadosamente curadas. El único cuidado real: confirmar horarios antes de ir, porque el museo cierra entre exposiciones sin siempre avisarlo con claridad en puerta. Todo lo demás invita a entrar sin dudar.
El patio porticado de cantera te detiene antes de que empieces a ver la exposición, y eso ya dice mucho del lugar. Las muestras rotan y son gratuitas, así que confirma horarios antes de ir porque el museo puede cerrar entre una y otra sin avisar
Cuándo ir
Confirma apertura antes de ir; cierran sin aviso durante cambios de exposición. La temporada navideña trae la muestra de nacimientos artesanales, una de las más valoradas.
Cuánto tiempo
Reserva entre 45 minutos y 1 hora: el recorrido incluye la expo temporal, el patio barroco y el segundo piso con historia del edificio.
No te pierdas
El patio interior y el segundo piso valen la visita por sí solos, independientemente de la exposición temporal que esté en cartelera.
Entrada
Gratuita. En recepción puedes pedir un tour guiado sin costo; se recomienda dejar propina al guía.