Bosque nativo y trekking con vistas a volcanes
El Cañi es un santuario de naturaleza ubicado a 20 km de Pucón, especializado en la conservación de bosque nativo. El recorrido combina senderos bien mantenidos a través de araucarias con acceso a lagunas y un mirador con vista a volcanes. No es un paseo corto: el primer tramo hasta el refugio exige entre dos y tres horas de subida continua y empinada, por lo que está pensado para quienes tienen experiencia en trekking o están dispuestos a ir con ritmo lento.
Una vez superada esa etapa inicial, el paisaje cambia completamente. Los visitantes reportan lagunas congeladas en invierno, vistas despejadas de volcanes y senderos bien diseñados en el tramo superior. El lugar opera con un límite de 120 cupos diarios, lo que ayuda a mantener la experiencia controlada. Cuenta con un refugio de paso que funciona como punto de recarga de agua.
Cómo llegar y dónde estacionar
Desde Pucón, son 25 minutos en auto hacia el sur por el Camino Pucón-Huife. La entrada al santuario está en el km 21 de esa ruta. Hay dos opciones de estacionamiento: uno inferior, donde comienza el sendero (20-30 minutos de caminata hasta la entrada), y otro privado más arriba que reduce ese acceso inicial. Quienes han ido reportan que estacionar en el nivel superior ahorra tiempo y desgaste en las rodillas para el regreso.
Antes de partir: información práctica
La entrada cuesta $5.000 por adulto; menores de 10 años entran gratis. El santuario abre todos los días de 8:30 a 20:00. Es obligatorio reservar online con anticipación debido al límite de cupos diarios.
Lleva abundante agua (hay punto de recarga en el refugio), snacks, bloqueador y ropa de abrigo. En meses fríos, polainas y calcetines de cambio son útiles. Parte temprano para tener luz suficiente en el regreso. El baño del refugio presenta limitaciones ocasionales, así que ten esto en cuenta.
Las mejores épocas son marzo-abril y octubre-noviembre. Enero, febrero y diciembre también son viables. En invierno, el mirador puede cerrarse por nieve o hielo, pero la experiencia del bosque nevado sigue siendo notable.