Supra Roma Rooftop es, ante todo, una experiencia de altura: las vistas panorámicas de la Ciudad de México al atardecer generan el tipo de asombro que se recuerda, y la música en vivo con DJ convierte cada noche en algo cercano a una fiesta sofisticada. Los cócteles de mezcal y las tostadas de atún son los platos que más resisten el escrutinio. El problema es que la cocina en general no acompaña la promesa del ambiente, el servicio puede ser desesperantemente lento y la política de mesas reservadas para consumo mínimo frustra a quienes llegan sin botella. Ven al atardecer, reserva con anticipación, pide algo de la barra y de los bocados de autor, y no esperes una cena formal: la recompensa es real, pero tiene sus condiciones.
Fui al atardecer: vistas de la CDMX de verdad buenas, cócteles decentes pero caros ($290, vasos chicos), comida sólida. El servicio falla y ese incienso te mata la cabeza. Reserva obligatoria.
Qué pedir
Pide los cócteles de mezcal, las tuna tostadas y el carpaccio de pulpo; evita hummus y falafel.
Reservar
Reserva con anticipación; sin reserva te exigen consumo mínimo obligatorio de botella para sentarte.
Rango de precio
Precios de gama alta; incluyen propina forzada al 15% y revisa bien la cuenta antes de pagar.
Ambiente
Rooftop lounge con DJ y vista panorámica desde el piso 13; ideal para copas, no para cenar en serio.