La Botica es el antídoto perfecto contra los bares de mezcal pretenciosos: sin poses, sin precios inflados, con una carta artesanal que va mucho más allá de Oaxaca y un personal que realmente sabe lo que sirve. El momento cumbre ocurre cuando el mesero te guía por agaves que nunca habías oído nombrar y terminas descubriendo tu favorito de la noche, copa en mano en la acera de Roma Norte, con música de fondo y a veces hasta un músico callejero improvisando afuera. Los cócteles, especialmente la Morena de tamarindo, están bien ejecutados y no abusan del azúcar. El único detalle que vale mencionar: no todos los mezcales de la carta están siempre en existencia, así que conviene preguntar antes de enamorarse de una etiqueta específica.
La Botica es la cantina donde vas si el mezcal te importa de verdad. Tienen carta amplia de destilados artesanales de varias regiones, los meseros saben qué recomiendan, y los precios no muerden tanto como esperarías. La Morena con tamarindo vale la pena pedir
Qué pedir
Pide el mezcal artesanal de agaves silvestres; es el corazón del lugar y el staff orienta bien.
Reservar
No hay datos de reserva; llega temprano, especialmente jueves a sábado, cuando cierra a las 2:00 a.m.
Rango de precio
Precios económicos: mezcal generoso sin que la cuenta duela. Revisa el desglose antes de pagar.
Ambiente
Local pequeño, relajado y sin pose; no apto para grupos grandes, ideal para ir de a dos o tres.