Navegar con TABSA por los canales patagónicos es, ante todo, un encuentro con una geografía que no tiene parangón: glaciares, fiordos silenciosos, icebergs del Canal Wilde y fauna silvestre desfilando por la ventana durante dos o tres días. La tripulación sostiene la experiencia con una calidez genuina, las tres comidas incluidas sorprenden gratamente y el ritmo lento del barco invita a conectar con otros viajeros. Dos cosas pesan de verdad, y conviene saberlas antes de embarcar: la información previa es casi nula, así que confirmar horarios de embarque, documentos necesarios y el procedimiento de pago del vehículo directamente con TABSA no es opcional. Y los asientos reclinables, cómodos para una noche, se hacen largos en travesías de más de dos noches; llevar snacks propios y tapones de oído marca la diferencia.
Mira, confesar aquí y ahora: TABSA opera ferries por la Patagonia sin carreteras, y lo que vale es la sencillez - reservas por web, camarotes con agua caliente, comida incluida - aunque esas travesías de 55 horas te cansen en asientos que francamente no están diseñados para eso
martes: 8:30–12:00, 14:00–18:30
miércoles: 8:30–12:00, 14:00–18:30
jueves: 8:30–12:00, 14:00–18:30
viernes: 8:30–12:00, 14:00–18:30
sábado: 9:30–12:00
domingo: Cerrado
mayormente nublado
↓2° ↑8° 💧88%