La Casa de los Abuelos es un comedor de cadena con alma de hogar: espacio generoso, techos altos, fotos de abuelos por todas las paredes y una panadería adjunta que huele a razón suficiente para entrar. El menú es amplio y bilingüe, el pozole de cerdo y la sopa azteca son los platos que más satisfacen, y los jueves el 2x1 en pozole convierte la visita en una ganga. Lo que pesa, y no es menor, es que la comida llega tibia con demasiada frecuencia, el servicio acumula esperas en todos sus momentos, y algunos platos decepcionan en sabor. No son fallas ocasionales: se repiten en distintos turnos y perfiles de visita. Vale la pena ir, sobre todo al desayuno o al mediodía, pero con expectativas ajustadas a lo que es: cocina reconfortante, no cocina afinada.
La Casa de los Abuelos en Hamburgo entiende algo fundamental: la cocina casera no tolera inconsistencias. Tortillas recién hechas, sí; café quemado, jamás
martes: 7:00–23:00
miércoles: 7:00–23:00
jueves: 7:00–23:00
viernes: 7:00–23:00
sábado: 7:00–23:00
domingo: 7:00–23:00
mayormente nublado
↓13° ↑25° 💧74%