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Un jardín japonés en el corazón de Coyoacán
El Parque Masayoshi Ohira es el jardín japonés más grande de México. Inaugurado en 1942, fue diseñado y construido como símbolo de amistad diplomática entre México y Japón. Ubicado en la colonia Country Club, a pocos pasos de la estación de metro General Anaya, el parque ofrece un respiro de la ciudad capitalina con elementos característicos del diseño nipón: toriis rojos, puentes tradicionales, un estanque artificial con peces y tortugas, y vegetación cuidada.
El lugar es pequeño pero bien distribuido. Cuenta con senderos para recorrer, una zona de juegos infantiles, una cancha de básquetbol y áreas habilitadas para picnic. El estanque es el punto central, con puentes que lo atraviesan y fuentes decorativas. También es común avistar ardillas en los senderos. Con una calificación de 4.3 de 5 estrellas en Google y más de 21,000 reseñas, el parque es especialmente popular entre visitantes que buscan sesiones fotográficas. Es frecuente encontrar grupos de quinceañeras con sus familias usando el parque como escenario.
Cómo llegar y horarios
El parque se ubica en Avenida Río Churubusco, Country Club Churubusco, Coyoacán. Desde el centro de Coyoacán, está a 16 kilómetros de distancia (aproximadamente 27 minutos en auto). La forma más accesible es llegar por metro: la estación General Anaya queda a unos minutos caminando.
Abre todos los días de la semana de 8:00 a 21:00 horas. El estacionamiento alrededor del parque es gratuito y controlado.
Qué conviene saber antes de ir
Los mejores meses para visitarlo son enero, febrero, noviembre y diciembre, aunque también es recomendable marzo, abril, mayo y octubre. Durante la temporada de lluvia, los senderos pueden encharcarse y dificultar el tránsito.
Si tu objetivo es disfrutar de tranquilidad, ve entre semana. Los fines de semana suele haber más visitantes, influencers y sesiones fotográficas que pueden hacer incómodo el recorrido, especialmente en un espacio tan compacto. Algunas reseñas mencionan que el mantenimiento general podría ser mejor, por lo que es útil estar atento al estado de los senderos según la estación.
La entrada es gratuita. El parque es accesible y seguro para familias con niños.
Descubrí que este jardín japonés de 1942 es apenas un respiro verde con sus toriis rojos y estanque central, pero las quinceañeras lo han convertido en estudio fotográfico permanente