La Santi Condesa funciona como bar de barrio con aspiraciones de tendencia: las bebidas son su punto fuerte, el servicio de piso, encabezado con frecuencia por Janeth, es genuinamente amable, y cuando el DJ está en forma el ambiente se siente. El problema es que la experiencia real no siempre coincide con lo que muestran en redes. El espacio es pequeño y las mesas apretadas, los baños aparecen sucios de forma recurrente, y la barra libre de 299 pesos esconde una condición de consumo mínimo en comida que no se anuncia. Si vas, pide a la carta, llega temprano para agarrar mesa con algo de aire y revisa el estado del lugar antes de comprometerte con una mesa al fondo.
Un bar donde los tragos son más gigantes que la experiencia. Funciona, claro que funciona - atienden rápido, no cierra, hay música - pero con un rating de 3.8 es evidente: nunca pasa nada realmente bueno aquí
martes: 14:00–3:00
miércoles: 14:00–3:00
jueves: 14:00–3:00
viernes: 14:00–3:00
sábado: 14:00–3:00
domingo: 14:00–3:00
nublado
↓13° ↑25° 💧73%