El Refílón tiene ubicación cómoda cerca del Museo Soumaya, ambiente tranquilo y cervezas a precio razonable para la zona: en el mejor caso, es exactamente el bar sin pretensiones que promete ser. El problema es que ese mejor caso depende de que el encargado esté de buenas, y con frecuencia no lo está. Su actitud hostil, que varios describen abiertamente como prepotencia, marca el tono de la visita desde la entrada. A eso se suma una propina del 15% que aparece en la cuenta sin que nadie la anuncie, y un horario real que rara vez coincide con el publicado: el lugar puede cerrarte la noche a las 9 aunque la carta diga 2 am. La comida tiene buen sabor, pero las porciones no justifican el precio. Si vas, confirma el horario ese mismo día y revisa tu cuenta antes de pagar.
Polanco, la zona donde el precio juega fuerte. El Refilón trae sabores españoles genuinos a la Molière, pero aquí está el detalle que lo delata: las porciones son tan ajustadas que la cuenta te deja mirando el plato dos veces
martes: 12:00–23:30
miércoles: 12:00–24:00
jueves: 12:00–0:30
viernes: 12:00–1:30
sábado: 12:00–1:30
domingo: Cerrado
nublado
↓11° ↑23° 💧85%