Koari es una apuesta sensorial completa: luces de neón, flores, un robot que te trae los platos y una cuenta que llega en cofre con humo aromático. Pero el centro de todo es el sushi, y ahí el lugar cumple con creces: rolls sin arroz que desconciertan de la mejor manera, el sensation camarón, la entrada de plátano y una coctelería de autor que tiene peso propio. La calidad del pescado y la precisión de las combinaciones son su argumento más sólido. Los precios son altos y las porciones, pequeñas; eso se repite y no es menor. La espera para ser sentado, incluso con mesas disponibles, también se da con cierta regularidad. Reservar y llegar sin hambre urgente es la precaución más sensata.
En Barrio Italia existe ese raro equilibrio entre irreverencia y precisión: sushi que se atreve a meter pollo apanado y leche de tigre en el mismo plato, y lo consigue. Aquí, lo convencional es apenas el punto de partida
martes: 13:00–23:00
miércoles: 13:00–23:00
jueves: 13:00–23:00
viernes: 13:00–24:00
sábado: 13:00–24:00
domingo: 13:00–22:00
mayormente nublado
↓9° ↑14° 💧82%