Marasushi es uno de esos lugares que genera fanáticos: rolls contundentes, frescos, con identidad propia, sabores caribeños y acevichados que no se parecen al sushi genérico de la ciudad, todo dentro de un tenedor libre que incluye entrada, bebestible y tres horas de mesa a un precio que cuesta creer. El momento cumbre es ese en que el bote llega cargado y uno entiende que no va a poder con todo. La atención, en la gran mayoría de los casos, acompaña bien. Dos cosas pesan de verdad: la espera entre rondas se estira con regularidad hasta los 40 o 60 minutos en horarios concurridos, y la fila para entrar puede robar media hora antes de siquiera sentarse. Llegar a la apertura es la mejor defensa contra ambos problemas.
Cuando uno busca sushi fresco en el Barrio Italia, encuentra en Marasushi algo que la experiencia acumulada en sus más de 3.700 reseñas confirma: la frescura del producto y esa variedad de rellenos - pollo, camarones, champiñones - que hablan de una propuesta sin pretensiones pero rigurosa. El tenedor libre a la carta en un lugar de barrio, accesible con tus beneficios de trabajo, es lo que vale aquí
martes: 13:00–21:30
miércoles: 13:00–21:30
jueves: 13:00–22:00
viernes: 13:00–22:00
sábado: 13:00–22:00
domingo: 13:00–20:30
parcialmente nublado
↓9° ↑14° 💧82%